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OPTIMA – Innovar en FM exige cambiar el contrato

La tecnología existe, falta convertirla en resultados operativos medibles.

La tecnología para transformar el Facility Management ya existe: IA, robótica, analítica de ocupación, mantenimiento predictivo y plataformas IoT. Sin embargo, la Jornada de Innovación organizada por Optima evidenció que el verdadero cuello de botella no está en la solución técnica, sino en la capacidad de integrarla, financiarla, gobernarla y convertirla en resultados operativos medibles.

De la adopción a la integración

La pregunta que abrió la sesión fue directa: si la innovación existe, ¿por qué no acaba de cuajar en las corporates? La respuesta fue tomando forma desde el primer bloque. Miguel Mier -miembro de la junta de IFMA España- y Manuel Járrega -presidente de la ACFM- situaron tres factores que condicionan la transformación del sector: los proveedores de FM, la propia tecnología y, sobre todo, la integración real de esa tecnología en las organizaciones. No basta con adoptar herramientas. El reto es conectarlas con sistemas, procesos, cultura y contratos.

Los datos presentados refuerzan esta lectura. Según el estudio citado de Johnson Controls, el 86% de los responsables de negocio ya utiliza algún tipo de tecnología de workplace management, pero la principal dificultad sigue siendo la integración. En paralelo, el estudio de JLL comentado en la sesión señala que una parte relevante del coste tecnológico se pierde en fricciones, duplicidades, licencias infrautilizadas y baja adopción.

Del dato al resultado

Los pitchs de Brain Corp, Foot Analytics y Mindsett aterrizaron el debate en soluciones concretas. Anders Terkildsen -Vice President Business Development EMEA & APAC de Brain Corp– mostró cómo la robótica autónoma puede mejorar la calidad, la frecuencia de limpieza, la eficiencia laboral y la satisfacción del usuario. Miquel Gummà -CEO & Co-Founder de Foot Analytics– defendió que los edificios ya generan datos suficientes, pero que el valor aparece cuando esos datos se convierten en decisiones: cerrar plantas, ajustar HVAC, optimizar salas o anticipar saturaciones. Guim Crusellas -FM Cloud Director- (Mindsett), llevó esa lógica al mantenimiento predictivo: no se trata solo de saber que un activo ha fallado, sino de detectar cuándo va a fallar y actuar antes.

El hilo común fue claro: el FM ya no puede limitarse a reaccionar. Debe operar con datos fiables, accionables y vinculados al ciclo de vida del activo.

El contrato como barrera invisible

Ignasi Casamada planteó una tesis central: el principal límite de la innovación en FM probablemente ya no es tecnológico, sino contractual, económico y relacional. En España siguen predominando contratos basados en inputs, frecuencias y recursos, mientras que otros mercados más maduros llevan años trabajando con modelos orientados a outcomes, disponibilidad y ciclo de vida.

La propuesta pasa por evolucionar hacia esquemas de colaboración más relacionales, con objetivos de negocio compartidos, ahorros garantizados, gainshare, fondos de reinversión en innovación y una gobernanza menos punitiva y más orientada a la evolución. El Optima Vested Strategic Model™ aparece aquí como una vía para convertir al proveedor en partner real, no en mero ejecutor.

Qué medir de verdad

El coloquio final añadió matices relevantes. Luis Morejón -Uber- subrayó que, para innovar, hacen falta contratos largos, pilotos constantes y una visión del proveedor como socio. También defendió la satisfacción del empleado como outcome principal. Vicente Herguido -BBVA- aportó una advertencia práctica: compartir ahorros es deseable, pero exige definir contra qué baseline se calculan y cómo se demuestra el valor ante Finanzas. Anabella Nahón -Air Liquide- señaló otro resultado clave: simplificar toda la operativa que no pertenece al core de negocio, como es la satisfacción del cliente interno.

La jornada concluyó con la idea clara de que la innovación en FM no depende solo de encontrar la mejor tecnología. Necesita crear las condiciones para que esa tecnología pueda probarse, integrarse, medirse y escalarse. Por ello es clave dar cabida a modelos de contratos que permitan ese espacio para la innovación, desde la transparencia y la voluntad de colaboración.

La tecnología ya está disponible. El reto del FM es crear las condiciones para que se convierta en transformación real.

Tres aprendizajes operativos

  1. La adopción tecnológica no equivale a transformación: sin integración, los datos quedan aislados.
  2. Los pilotos deben tener hipótesis, baseline, KPIs y decisión de escalado desde el inicio.
  3. La innovación exige contratos que premien resultados, no solo horas, frecuencias o recursos.

Optima Facility