Cómo el facility management convierte inmuebles en recursos energéticos distribuidos
Los edificios no solo consumen energía: integran fotovoltaica, baterías y realizan una gestión inteligente. En el contexto de la transición energética, el FM tiene la oportunidad de transformar los edificios en actores clave del sistema eléctrico y aportar nuevas vías de ahorro e ingresos mediante la participación en mercados de flexibilidad, alineándose además con certificaciones como LEED y con los objetivos de descarbonización.
Durante décadas, los edificios han sido vistos como cargas pasivas dentro del sistema eléctrico. En Europa, el segmento comercial representa alrededor del 40% del consumo energético y del 36% de las emisiones asociadas. Esto los convierte en un objetivo estratégico para los FM y en el contexto de la transición energética, están evolucionando hacia recursos energéticos distribuidos (DER). Hoy es habitual que un edificio incorpore generación renovable in situ con fotovoltaica, sistemas de almacenamiento con baterías, Infraestructura de recarga de vehículo eléctrico y sistemas de automatización y BMS avanzados. Pero el verdadero salto cualitativo es cuando estos activos no solo optimizan el consumo local, sino que permiten al edificio responder a señales externas del sistema eléctrico.
En momentos de alta demanda —olas de calor o frío— los operadores necesitan equilibrar oferta y demanda. La respuesta a la demanda (DR) incentiva a los consumidores a reducir o desplazar consumo en periodos críticos. Esto facilita la integración de renovables intermitentes y evita inversiones en nueva generación o redes. Según la Agencia Internacional de la Energía, la flexibilidad de la demanda podría reducir hasta un 20% la inversión en redes y generación en sistemas altamente electrificados.
Un edificio flexible puede, por ejemplo, ajustar consignas de climatización, desplazar la recarga de vehículos eléctricos, descargar baterías en horas punta, etc. Un edificio ofrece decenas de kW de flexibilidad. De manera agregada, cientos de edificios pueden constituir una planta virtual (VPP) con capacidad de participar en mercados de energía o mercados locales de flexibilidad.
Para el FM, esto abre una doble vía de valor: optimización local (ahorro energético y reducción de potencia contratada) y nuevos ingresos por participación en mercados.
Tecnología: del BMS a la plataforma de flexibilidad
La operación en tiempo real de activos “detrás del contador” requiere plataformas capaces de modelizar consumos y generación, prever demanda y producción fotovoltaica, optimizar estrategias de carga/descarga de baterías e integrarse con mercados y centros de control. Plataformas tecnológicas como Onesait Flexibility, de Minsait (Indra Group), permiten gestionar porfolios de activos y habilitar su participación en mercados de flexibilidad. Se integran tecnologías maduras (BMS, analizadores de red, inversores) con nuevos activos gestionables (baterías, puntos de recarga) configurando verdaderas plantas virtuales.
Para las empresas de FM, este software no solo facilita el cumplimiento de compromisos de respuesta a la demanda, sino que mejora la eficiencia energética al exigir una modelización precisa de cada activo.
Certificaciones de edificación sostenible y la respuesta a la demanda
La edificación sostenible también evoluciona hacia este modelo. LEED incentiva la participación en programas de respuesta a la demanda si el edificio se compromete a reducir carga mediante sistemas automatizados capaces de recibir señales externas.
El nuevo rol del FM
La transición energética convierte al edificio en un activo para la red. Para las empresas de FM, esto supone ampliar su alcance: de gestores operativos a proveedores para el sistema. El despliegue de generación, almacenamiento y SW de agregación permite transformar costes energéticos en oportunidades de ahorro e ingreso, mientras se contribuye a la estabilidad del sistema y a la descarbonización. En un sistema eléctrico cada vez más renovable y descentralizado, la pregunta no es si los edificios participarán activamente en la red, sino quién liderará esa transformación desde su gestión diaria.
Desde Minsait trabajamos con el FM para la transformación sostenible de los edificios a través de la tecnología (Onesait Flexibility) y la consultoría para la obtención de las certificaciones de edificación sostenible de mayor reconocimiento internacional como LEED, BREEAM y WELL. En este sentido, recientemente hemos ayudado en el proceso de certificación LEED Platino de la sede corporativa de Indra Group. La concesión de la máxima distinción internacional en esta materia consolida nuestra corporación como referente en sostenibilidad dentro del sector tecnológico y como ejemplo de liderazgo en la transformación del modelo de edificación y operación de edificios.

Sheila Martín García Project Manager de Sostenibilidad y Transición Energética en Minsait (Indra Group)



