La doble transición (ecológica y digital) no es un eslogan, es un método.
La transición energética ha dejado de ser un horizonte aspiracional para convertirse en el marco regulatorio y competitivo que ya condiciona el presente del Facility Management (FM) en España. La nueva Directiva europea de eficiencia energética de los edificios (EPBD 2024/1275) fija una meta clara: un parque inmobiliario cero emisiones en 2050, con hitos intermedios exigentes para 2030 y 2035, y la obligación de que los nuevos edificios sean de cero emisiones a partir de 2030 (2028 si son públicos).
España ha ido un paso más allá y ha actualizado su Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023‑2030, elevando la ambición: 48% de renovables en consumo final, 81% de generación eléctrica renovable y mejora del 43% en eficiencia energética, además de una reducción del 32% de emisiones respecto a 1990, algo que ya tiene rango normativo mediante el Real Decreto 986/2024.
En este contexto, el FM juega un nuevo y destacado papel pues no se trata solo de ajustar temperaturas o revisar facturas, el objetivo pasa por eliminar emisiones operativas y reducir las embebidas a lo largo del ciclo de vida, impulsando una digitalización que permita operar por datos y no por inercias.
La limpieza profesional: del oficio al dato (y su impacto en las cero emisiones)
Este ‘empuje’ regulatorio encaja con una realidad ya constatada en el FM: sin datos no hay ahorro. Informes sectoriales sobre sistemas de gestión energética (EMS) subrayan que hasta un 30% de la energía se desperdicia en edificios comerciales si no se monitoriza y actúa con analítica.
El servicio de limpieza profesional, a menudo subestimado como mero apoyo, se está transformando a gran velocidad gracias a la tecnificación y digitalización. La sensorización mediante IoT, los medidores de ocupación, sistemas de dosificación inteligente, robótica de suelos, gemelos digitales para la optimización de rutas y cuadros de mando en tiempo real, permiten planificar los servicios por demanda real, minimizar desplazamientos, optimizar consumos de agua, químicos y energía, y garantizar una trazabilidad total para auditorías y reporting ESG.
En Limcamar apostamos firmemente por este enfoque, combinando tecnología avanzada —incluida nuestra solución LimpIA— con la formación continua de nuestro equipo de más de 12.000 profesionales, que aplican diariamente técnicas sostenibles desde el uso eficiente de útiles, materiales y productos, mantenimiento óptimo de maquinaria para maximizar el ahorro de recursos y reducir el impacto ambiental desde el terreno.
En Limcamar llevamos años integrando la digitalización como palanca ESG en los servicios de limpieza. Por ejemplo, el empleo de fregadoras autónomas con LiDAR y cámaras 3D que ejecutan rutas optimizadas, documentan coberturas y trabajan de forma segura en entornos complejos, liberando horas del personal para tareas de mayor valor y estabilizando la calidad de servicio.
Implantamos estas soluciones en múltiples clientes de distintos sectores, logrando mejoras muy significativas en eficiencia operativa, reducción de tiempos y consumos, y una optimización real de los recursos con productividades que alcanzan hasta 1.500 m²/h en modelos conectados en flota, trazabilidad completa y ajustes en tiempo real que multiplican los resultados.
Todo ello respaldado por una plantilla altamente formada que, con prácticas responsables en el uso de agua, químicos y equipos, multiplica el impacto positivo en la sostenibilidad diaria de los edificios que mantenemos.
El caso Limcamar: datos, ESG y doble transición
No es teoría. En entornos complejos (sanitario, retail, oficinas e industria) Limcamar ha demostrado que operar con datos permite ajustar la intensidad del servicio a la ocupación real, racionalizar el uso de químicos y agua, electrificar maquinaria y documentar el ahorro energético asociado a rutinas de limpieza. Son toneladas de ‘CO₂e’ evitadas que cuentan en el Alcance 3 de nuestros clientes.
La década 2026‑2035 será la de la ejecución. En Limcamar creemos que la doble transición (ecológica y digital) no es un eslogan, es un método, y se resume en tres verbos: Monitorizar, Optimizar y Demostrar. Monitoriza con tecnología y personas formadas; Optimizar con procesos, robótica y electrificación; Demostrar con datos alineados con la regulación y con la huella de nuestros clientes. Así, el FM deja de ser un centro de coste para convertirse en motor estratégico de la empresa cero emisiones que la UE nos pide y el mercado ya premia.

Juan Cerezo, director Comercial Nacional de Limcamar


