La digitalización ha transformado profundamente la manera en que concebimos, gestionamos y operamos los edificios. La incorporación de sistemas inteligentes, plataformas conectadas y tecnologías de automatización ha permitido alcanzar niveles sin precedentes de eficiencia, sostenibilidad y capacidad de gestión. Sin embargo, esta evolución también ha introducido un nuevo factor crítico para la continuidad operativa: la ciberseguridad.
Hoy resulta imposible hablar de resiliencia organizacional sin considerar la protección de los entornos digitales que sustentan la operación de los activos físicos. Los edificios modernos integran sistemas de climatización, control de accesos, gestión energética, sensores IoT y plataformas de supervisión que, además de optimizar el rendimiento, amplían la superficie de exposición frente a potenciales amenazas. La interrupción o vulneración de cualquiera de estos sistemas puede afectar directamente a la seguridad de las personas, la continuidad del negocio y la reputación de la organización.
En este contexto, la ciberseguridad ha dejado de ser una responsabilidad exclusiva de los departamentos de tecnología para convertirse en una cuestión estratégica que involucra de forma directa al Facility Management. La protección de los activos conectados exige una visión integral que combine tecnología, procesos y personas, así como una estrecha colaboración entre todas las áreas implicadas en la gestión y operación de los espacios.
La experiencia demuestra que la diferencia entre una organización vulnerable y una organización resiliente no suele radicar únicamente en las herramientas implementadas, sino en su capacidad para anticipar riesgos, definir responsabilidades, coordinar respuestas y desarrollar una cultura de seguridad compartida. A medida que los edificios se vuelven más inteligentes, también deben ser más seguros y mejor gobernados.
El Facility Management afronta así el reto de liderar entornos cada vez más conectados garantizando su fiabilidad, disponibilidad y protección. Conocer los activos críticos, gestionar adecuadamente los accesos y preparar a las organizaciones para responder ante incidentes ya no son elementos diferenciales, sino requisitos esenciales para una gestión responsable. Porque en la era de los edificios inteligentes, la resiliencia no es fruto de la improvisación, sino de una estrategia integrada desde el primer momento.

Marta Sevila Marinas. Sponsor de la Comisión de Comunicación de IFMA España.

