En un mismo turno conviven cuatro maneras de trabajar, la tecnología ha movido el suelo bajo los pies de todas ellas y los comités ya planifican a seis meses vista. Con ese escenario, el talento en Facility Management se juega en un sitio poco tecnológico: la conversación de cinco minutos que alguien recuerda meses después.
Cuatro arquetipos y un mismo turno
En cualquier equipo de Facility Management conviven hoy cuatro personajes. El Sabio, que lleva treinta años y sabe qué va a fallar antes de que falle. El Explorador, recién llegado, que aprende una herramienta nueva en dos tardes y cambia de proyecto cada año y medio. El Cuidador, que sale a primera hora cuando algo falla en casa del cliente. Y el Creador, que rediseña el servicio porque ve en los datos lo que nadie miraba. No son generaciones: son formas de estar. La primera tarea de quien dirige personas es que convivan sin anularse.
Qué les une: el ikigai, sin misticismos
Lo que les conecta no es la edad, es el sentido. El ikigai lo resume en cuatro preguntas: qué se te da bien, qué te gusta, qué necesita la organización y por qué te pagan. Basta con que una de las cuatro se mueva para que alguien empiece a mirar hacia fuera.
Y en nuestro sector se han movido las cuatro a la vez. En Selecta, líder internacional en vending inteligente, el trabajo hace tiempo que dejó de ser reponer y mantener máquinas: hoy es una experiencia conectada, con telemetría y datos que deciden qué, cuándo y dónde. Lo que ayer se te daba bien —tu ruta, tu instalación, tu cliente— hoy lo hace también un algoritmo. Cambia el servicio y cambia el perfil de quien lo presta: ya no pedimos competencias técnicas, sino aprender, reaprender, crear y adaptarse.
El mundo va más rápido que nuestros planes
Y encima el suelo se mueve. La geopolítica y la incertidumbre han acortado el horizonte de los comités: donde había un plan a tres años, hoy hay seis meses y una revisión. Eso llega a la plantilla aunque nadie lo cuente. Desde RRHH nos toca traducir esa velocidad en semanas, sin que la gente lo viva como un vaivén.
Lo que se siente no se olvida
¿Y cómo se sostiene un equipo cuando el plan dura seis meses? Emocionando. Suena blando en un artículo técnico, pero es lo más práctico que conozco: los datos se olvidan y los organigramas se olvidan; lo que se siente, no. Es llamar a la gente por su nombre y preguntar cómo estás esperando de verdad la respuesta.
La presencia, otra vez ventaja
La semana pasada me llamó alguien para ofrecerme sus servicios: «He emprendido un proyecto y ofrezco servicios en persona, justo lo contrario de lo que está haciendo todo el mundo: presencia». Colgué pensando que era la mejor definición de nuestra ventaja competitiva. Gonzalo, mi compañero de comité de dirección, lo dice mejor: «a humanidad no nos gana nadie; pueden igualarnos, pero no ganarnos». Me entusiasma la tecnología y casi todo lo que viene, pero ningún proyecto se sostiene sin el tú a tú y el intercambio de sonrisas.
Los procesos se copian, la tecnología se compra. Lo que se siente en un pasillo o en una conversación de cinco minutos, no se replica.
Cuatro decisiones para que el relevo no te pille
Rejuvenecer una plantilla no va de contratar más joven. En FM funcionan estas cuatro:
- Itinerarios cortos. Partir los oficios largos en tramos de doce meses, para que cualquiera vea cuál es su siguiente paso. Sin eso, el Explorador se va antes del año.
- Sabio y Explorador, mismo turno. Emparejarlos con tiempo reconocido para enseñar. Lo que sabe alguien de sus instalaciones y sus clientes después de veinte años no está en ningún manual.
- Mandos que acompañan. Formar en conversación y en feedback, no solo en supervisión. Es la palanca más barata y la de más retorno.
- Medir el relevo. Con nombre y fecha, como medimos el absentismo. Saber qué oficios se jubilan en cinco años deja de ser una sorpresa y pasa a ser un plan.
Rosana González
HR Director, Selecta España
Líder internacional en soluciones de vending inteligente y retail.
Colaboradora en iniciativas orientadas al desarrollo del talento, la transformación organizativa y la mejora de la experiencia en los espacios de trabajo.



